TEMBLOR DURANTE Y POST ENTRENAMIENTO

Posted by on mar 22, 2016 in Blog, Medicina | 0 comments

TEMBLOR DURANTE Y POST ENTRENAMIENTO

El temblor es un tipo de movimiento involuntario y rítmico que implica movimientos de oscilaciones de una o varias partes del cuerpo. La presencia de temblor puede tener una causa neurológica  o no neurológica subyacente, pero por lo general se puede presentar en personas, por lo demás, sanas.

Una forma útil de clasificar los temblores es según con qué activación aparecen. Se pueden clasificar : de reposo; de acción; postural; isométrico ; cinético….

 

Del tipo de temblor del que hablaremos en este post, es el que aparece durante o después de realizar un ejercicio de fuerza. Para intentar entender por qué aparece este tipo de temblor, debemos conocer qué es la fuerza y cómo funcionan las fibras musculares

 

La fuerza es el producto de una acción muscular iniciada y sincronizada por procesos eléctricos en el sistema nervioso.

Existen distintos tipos de fuerza ( Fuerza absoluta; isométrica máxima; excéntrica, concéntrica, dinámica máxima….)y existen distintos tipos de fibras musculares. Un tipo de movimiento deportivo o acciones musculares determinadas genera una mayor o menor fuerza y una mayor implicación de unos tipos musculares u otros.

En líneas generales existen las fibras tipo I ( ST; de contracción lenta) y las tipo II ( FT o de contracción rápida) Las fibras ST tienen un elevado contenido en mioglobina, son de contracción lenta, con mayor resistencia a la fatiga y con elevada capacidad oxidativa. Son fibras eficientes para soportar actividades prolongadas de poca intensidad. Las fibras FT ( tipo II) se dividen en IIA ( con mecanismo oxidativo y glucolítico) Es por este doble mecanismo por el que son fibras capaces de ejecutar movimientos repetitivos, rápidos y poseen cierta resistencia a la fatiga recuperándose de ésta fácilmente. Las fibras IIb son las de contracción más rápida y con bajo nivel de mioglobina. Son fibras que se reclutan cuando se requieren esfuerzos rápidos o de elevada potencia. Se fatigan rápidamente y recuperan su energía tras finalizar el ejercicio.

 

Las fibras musculares se contraen tras ser estimuladas por un nervio motor. La motoneurona, el axón y la fibra muscular constituyen la denominada Unidad Motora. Las tres estructuras trabajan mediante impulsos electroquímicos. El número de fibras por unidad motora varía dependiendo del tamaño del músculo y de la precisión de movimiento exigido.

 

Para que los músculos funcionen de forma eficaz y para ejecutar el movimiento, las unidades motoras deben sincronizarse. La sincronización es la contracción simultánea de las fibras musculares por parte de las unidades motoras. Durante mucho tiempo se consideró que la forma de reclutamiento de las fibras musculares era progresiva, primero se reclutan las lentas, luego las medias-IIa- y por último las más rápidas- IIb ( siguiendo el principio de  Tamaño de Henemann). Ahora bien, en los últimos años esa teoría se ha puesto en duda debido a factores tales como “¿Cómo se explica que un velocista o un levantador de pesas tenga lo que hoy día se llama Hipertrofia selectiva…posea mayor número de fibra rápidas y el mismo número de fibras lentas?” Estudios recientes demuestran que durante contracciones balísticas parece que se contraen directamente las fibras rápidas sin necesidad de activarse las unidades motoras lentas. Por tanto, hoy se conoce que existen sistema de activación de unidades motoras y sistemas de inhibición ( células de Renshaw) que deben trabajar de forma síncrona y coordinada para la correcta ejecución de los movimientos. En individuos poco entrenados, la falta de sincronización entre las unidades motoras se pone de manifiesto en que al ejecutar un test de fuerza máxima aparece  el TEMBLOR (falta de precisión en la ejecución de la acción)

 

Por otra parte, cuando el ejercicio que realizamos es extenuante, tanto en individuos entrenados como no entrenados , las unidades motoras de las zonas que trabajan a ese nivel pueden alcanzar su tope de actividad y llegar a la fatiga. Como resultado de esto, los movimientos suaves se transforman en movimientos torpes y aparece el temblor .Un temblor que puede persistir tiempo después del entrenamiento hasta que se alcanza una recuperación óptima de las uniones neuromusculares. Tras esta recuperación , desaparece el temblor.

Existen otras causas que pueden explicar la aparición de temblor durante o después del ejercicio como son la adrenalina segregada o factores metabólicos como la hipoglucemia. En cualquier caso son causas limitadas en el tiempo y motivadas por un factor. Cuando esa sensación persiste en el tiempo ,debe ser consultada.