Suplementación de glutamina

Posted by on oct 21, 2014 in Blog, Nutrición | 0 comments

Suplementación de glutamina

La glutamina es el aminoácido libre más abundante en el pasma y en la masa muscular en donde forma cerca del 60% del pool de aminoácidos libres (Antonio, et al. 2002). Al ser un aminoácido no esencial, es sintetizado en el organismo a partir de sus precursores, el glutamato, la valina y la isoleucina. No obstante la glutamina ha sido considerado un aminoácido condicionalmente esencial, ya que sus necesidades se incrementan en situaciones de alta demanda física, enfermedades o alteraciones músculoesqueléticas vinculados con importantes estados catabólicos. (Di Pasquale 1997).

 Junto con la alanina, la glutamina actúa como un transportador no tóxico de grupos aminos desde el músculo hacia el hígado y sus esqueletos de carbón son utilizados para formar glucosa o glucógeno (Gibala 2001). 

 Junto con la cisteína actúa como precursor de la síntesis de glutation, que es una sustancia esencial para mantener la actividad de las reacciones antioxidantes y bloquear los efectos nocivos  del exceso de radicales libres que suelen producirse en situaciones de altas demandas físicas o psíquicas (Field, et al. 2000).

 Es un nutriente fundamental para las células del intestino, hígado, riñón y el sistema inmunológico donde actúa como precursor de ADN y ARN (Walsh, et al. 2000). 

 Al realizar esfuerzos físicos intensos y voluminosos, tanto en el campo de la fuerza como en la resistencia aeróbica, si bien los niveles plasmáticos de glutamina tienden a reducirse significativamente, su reestablecimiento dependerá del suministro de nutrientes (líquidos, hidratos de carbono y proteínas completas) durante las horas inmediatamente posteriores al ejercicio (Delecluse, et al. 2003, Paddon-jones, et al. 2004, Wagenmarkers 1998).

 ¿Qué relación hay entre su suplementación y el rendimiento físico?

Las investigaciones científicas indican que la utilización de péptidos de glutamina como suplemento dietético podría tener efectos positivos en diferentes niveles:

1º En el sistema inmunológico, en donde la suplementación oral se ha correlacionado con la regeneración y proliferación de las células T, macrófagos y neutrófilos del tracto respiratorio, intestinal y genitourinario tanto durante procesos patológicos como luego de esfuerzos físicos muy voluminosos (> de 1 hora hasta 6 horas de trabajo aeróbico)  (Field, et al. 2000, Walsh, et al. 2000). 

2º En el tracto intestinal, en donde se han estimado mejoras en la nutrición y regeneración de las células del intestino evitando su atrofia y favoreciendo la eficiencia para bloquear la absorción de agentes patógenos incluidos en los alimentos habituales (Field, et al. 2000).

3º A nivel celular,  en donde como precursor de glutation, favorece el desarrollo óptimo de las acciones antioxidantes (Di Pasquale 1997).

4º A nivel muscular, el incremento de la disponibilidad de glutamina se ha relacionado con un balance neto positivo de la síntesis de proteínas, especialmente relacionado con una disminución del catabolismo (Mourtzakis & Graham 2002).

5º En el hígado, la glutamina constituye el aminoácido con mayor capacidad gluconeogénica (Gibala 2001). Después de realizar una actividad física prolongada, la ingesta de glutamina ha mostrado ser tan efectiva como la glucosa para regenerar los depósitos de glucógeno hepático aunque sin producir elevaciones significativas de la insulina plasmática (Gutiérrez Saiz 2006). 

 

¿Qué cantidades se recomienda para sus efectos como suplemento?

En deportistas o personas activas, las dosis comúnmente recomendadas oscilan entre 40 mg a 50 mg por kg de peso corporal por día (Gutiérrez Saiz 2006). No obstante, en diversos estudios se han aplicado dosis superiores comprendidas entre 2 gr a 8 gr e incluso 10 gr o 40 gr diarios en el caso de tratamientos médicos (VIH, cáncer, etc) (Iturrioz 2004, Rohde, et al. 1998).

En relación a la actividad física, cuando se ingiere después del entrenamiento, es recomendable suministrarla junto con hidratos de carbono (zumo de frutas o fruta de índice glucémico alto, por ejemplo), mientras que antes de entrenar o de ir a dormir es más adecuado suministrarla con bebidas deportivas o agua mineral (Naclerio Ayllón 2002).

 No se aconseja consumirla junto con líquidos o alimentos calientes, ya que la temperatura de los mismos puede alterar la estructura de los péptidos y perjudicar su asimilación desde el intestino (Di Pasquale 1997). 

 ¿Qué alimentos contienen glutamina de forma natural?

Los alimentos de origen animal son una fuente fundamental de este aminoácido. Sobre todo alimentos ricos en proteínas, como los huevos, el cerdo y el pollo presentan una mayor concentración de este aminoácido. Destacan entre ellos las carnes crudas, y sobre todo el pavo. Los pescados azules también son fuente de glutamina, sobre todo el salmón.

Como siempre, es recomendable que estos alimentos se consuman de la manera más natural posible, evitando que los animales hayan sido alimentados con hormonas u otras sustancias que puedan pasar al consumidor final.

Los lácteos son otra de las fuentes de glutamina naturales. Tanto la leche como el yogur y especialmente los quesos frescos. 

 Entre los vegetales encontramos alimentos como las espinacas, el perejil y la col. Su consumo crudo (poco tratamiento de calor) mejora la absorción y disponibilidad de sus nutrientes.

Finalmente las legumbres y los cereales integrales, son también considerados fuentes de glutamina, aunque con una biodisponibilidad menor.