ACTIVIDAD FÍSICA COMO HERRAMIENTA TERAPEÚTICA:

Posted by on nov 17, 2013 in Blog, Medicina | 0 comments

ACTIVIDAD FÍSICA COMO HERRAMIENTA TERAPEÚTICA:

Desde hace mucho tiempo es conocido el beneficio de la actividad física sobre el estado de salud. Se conoce su papel esencial como herramienta de prevención de muchas enfermedades, pero la actividad física, controlada y correctamente prescrita debería ser considerada como una herramienta terapéutica a tener en cuenta por muchos facultativos. Demostrado queda que con ella se consiguen multitud de mejoras en la evolución de muchas enfermedades que  , si bien no consiguen la curación  de las mismas, proporciona a las personas afectadas una importante mejoría en su calidad de vida.

 

Esta serie de pequeñas revisiones pretenden hacer llegar la importancia que tiene la práctica de una correcta actividad física.

 

Esta próxima semana pretendo hablaros de la Enfermedad de Parkinson ( PD); serían muchas las semanas a ocupar por esta enfermedad que, aunque se va conociendo algo más, sigue escapando a nuestro control. Lo expuesto a continuación son breves pinceladas sobre una enfermedad de la que todavía queda mucho por investigar.

 

La enfermedad de Parkinson es una afectación neurodegenerativa del sistema nervioso consistente en la pérdida de neuronas localizadas en la sustancia negra del tronco del encéfalo. Neuronas que elaboran y liberan un neurotrasmisor, la dopamina, encargado de controlar la correcta ejecución de los movimientos. Por tanto, los enfermos de Parkinson ven alteradas funciones como son :

 

-          La marcha : con análisis cuantitativos de la marcha se observa como se ve alterada las fases de los ciclos de la marcha. El apoyo monopodal; pasos más cortos y rápidos ( la festinación); inestabilidad; disminución del braceo…

-          La postura: inclinación del tronco o situación en flexo de muchas articulaciones.

-          Rigidez muscular

-          Bradicinesia: enlentecimiento de los movimientos voluntarios, especialmente cunado suceden en forma de secuencia.

-          Temblor

-          Episodios de congelación: El paciente va caminando y siente “ los pies pegados al suelo” ( suele ser la expresión literal de muchos de estos enfermos en situaciones de bloqueo)

 

Estos son algunas de las alteraciones que pueden observarse en la enfermedad de parkinson. En función del mayor o menor grado de afectación o de lo evolucionada que se encuentre la enfermedad podremos clasificar de forma genérica a estos pacientes según la escala de  Hoehn y Yahr. Según esta escala se divide la progresión de la enfermedad en 5 niveles.

 

 

 

0-      No hay signos de enfermedad

1-      Enfermedad unilateral

1.5- Afectación unilateral y axial

2.0- Afectación bilateral sin alteración del equilibrio

2.5- Afectación bilateral leve con recuperación en la prueba de retropulsión

3.0- Afectación bilateral de leve a moderada; cierta inestabilidad postural pero físicamente independiente.

4.0- Incapacidad grave; aún capaz de caminar o de permanecer en pie sin ayuda.

5.0- Permanece en silla de ruedas si no tiene ayuda.

 

 

A pesar de los importantes avances en los tratamientos médicos ( farmacológicos y neuroquirúrgicos), una actividad física adecuada y específica, bien controlada por un profesional, ocupa un importante lugar en la lucha contra la evolución de la enfermedad en estadios precoces y moderados y la forma de afrontar la misma. La escala anteriormente citada permite clasificar de forma general a las personas afectadas para intentar una correcta planificación del entrenamiento

 

Numerosas investigaciones científicas se están realizando en la actualidad para demostrar la importancia de la actividad física en estos estadios de la enfermedad. Actualmente se trabaja con nuevas técnicas como el entrenamiento en cinta rodante

( que demuestra la mejoría del deterioro de la hipocinesia y parámetros de la marcha como la velocidad y la longitud del paso), las plataformas vibratorias ( Acute effects of whole-body vibration at 3,6 and 9 hz on balance and gait in patietns with PD), el baile

( más concretamente el Tango que se ha comprobado mejora de forma significativa la capacidad aeróbica , la coordinación y el equilibrio de estos pacientes- Effects of Tango on Functional Mobility in PD: A Preliminary Study. Madeleine E. Hackney, Svetlana. Journal of Neurologic Physical Therapy 2007; 31: 173-179) y la terapia con videoconsolas ( WII ).

 

La práctica de la actividad física debe realizarse en situación de ON ( es decir, estando bajo el efecto de la medicación). Se debe individualizar los tratamientos y tener en cuenta la fatigabilidad de la persona. Es aconsejable que la práctica de esta actividad física se realice dentro de un Programa de Salud para intentar garantizar el cumplimiento del entrenamiento prescrito y que un especialista se encargue de la adaptación de los entrenamientos a las necesidades particulares de cada persona.

 

Los ejercicios han de ir orientados a trabajar áreas como la corrección postural; el mantenimiento de la marcha; la mejora del equilibrio y la coordinación; mejorar la rigidez muscular y preservar la movilidad.

 

Cuando se elabora un esquema de entrenamiento se debe tener en cuenta la organización de los macrociclos ( hasta 8 semanas organizadas en un período de adaptación- 2 semanas; un período de preparación especial- hasta 5 semanas; y un período de recuperación activa- 1 semana) Los microciclos se dividen en tres sesiones semanales donde el volumen de cada sesión será de 40-60 min y la intensidad de cada sesión seguirá el esquema ”básico- de choque – de alivio”. La elaboración de este esquema se realizará siguiendo la escala de borg ( escala de esfuerzo percibido de forma subjetiva por el paciente). Cada una de estas sesiones tendrá como esquema una entrada en calor ( por ejemplo buscando una correcta alineación postural y estiramiento); un parte principal de la sesión de entrenamiento donde se persigue mejorar el rendimiento específico de los movimientos  ( caminar, vueltas y giros, subir y bajar escalones…) y la vuelta a la calma donde los ejercicios de estiramiento y relajación juegan su papel.

 

A nivel cardiovascular es aconsejable una actividad de poco impacto articular

( caminar, montar en bicicleta y especialmente el ejercicio en agua. El ejercicio en agua disminuye el peso corporal, la rigidez, mejora el control del movimiento voluntario y presenta un efecto calmante y analgésico)

La frecuencia de los ejercicios ha de ser diaria pero de corta duración y con una intensidad próxima al 40%/60% de su FCM.

Con relación al ejercicio de fuerza- resistencia es aconsejable baja carga y número amplio de repeticiones.

El entrenamiento de flexibilidad debe  realizarse después de cada entrenamiento.

En todas las sesiones se debe intentar trabajar la movilidad corporal, el equilibrio y la coordinación ( por ejemplo, durante un entrenamiento de agua donde se puede trabajar la tonicidad de la musculatura del miembro inferior combinarlo con coordinación oculo-manual).

Es importante que estas personas realicen un reconocimiento médico previo y ser dirigidos por un entrenador personal que asegure la correcta ejecución de los ejercicios.

 

Son muchos los ejercicios que se pueden incorporar a esta parte central del esquema de la sesión de entrenamiento. Algunos ejemplos son los que describimos a continuación:

 

* “ Juego de los pasos”: Ubicado de pie con ambos pies simétricos y en un punto de partida, se debe recorrer una distancia de la forma más lineal posible y contar en voz alta los pasos que se dan, intentando acompañarlo de una correcta técnica de braceo. Se deberá recorrer nuevamente esa distancia contando de nuevo en voz alta e intentando dar menos pasos. Distancia: 10m// repeticiones: 3

*Caminar intentando elevar las rodillas

*Desde la posición de sentado y con los brazos cruzados, intentar levantarse de la silla y dar el primer paso.

*Ejercicios para la cabeza y cuello: movimiento suaves de la cabeza hacia los lados y hacia delante y atrás.

*Ejercicios para los hombros: Colocar las manos en la nuca y llevar los hombros hacia atrás.

*Ejercicios faciales: Hinchar los carrillos, Silbar…

*Ejercicios respiratorios: colocar las manos sobre las costillas y tras coger aire notar la expansión del tórax.

*Ejercicios de los pies: con los pies en el suelo, intentar levantar las puntas de los pies; mover los pies describiendo círculos…

*Ejercicios para las manos: mover las muñecas describiendo círculos…

*Ejercicios para las piernas: sentado en una sillas con los pies en el suelo, levante la pierna .

*Ejercicios para mejorar la coordinación: Levantarse y sentarse en una silla, cambiar de posición en una superficie tumbado; levantar los pies al marchar exagerando el braceo

*Ejercicios en agua para la parte superior del cuerpo: Extender los brazos sin doblarlos delante del cuerpo, separe los brazos con las palmas hacia arriba y luego júntelos con las palmas hacia abajo.

*Mejorar la flexibilidad del tronco en el agua: Rotaciones y flexiones laterales de tronco; inclinación de la pelvis; círculos con la cadera.

 

 

 

Todas las sesiones deben incluir la práctica de una técnica de relajación. Esta vuelta a la calma debe realizarse a ser posible en el suelo donde el apoyo del cuerpo es facilitado por la fuerza de la gravedad. Es de gran importancia para que la persona posteriormente sea capaz de transferirla a su vida cotidiana cuando se encuentren tensos o en sus períodos OFF medicación.

 

 

No hay un consenso claro sobre la frecuencia, intensidad, el tipo o el modo de entrenamiento, por lo que mayores investigaciones sobre dicho aspecto son necesarias; pero sí hemos demostrado que es potencialmente beneficioso en la mejoría funcional de los enfermos de Parkinson así como en la prevención de las discapacidades secundarias que se generan en la evolución de dicha enfermedad.

 

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